Tour por Europa en 345 chistes

El humor puede ser la mejor descripción de los ciudadanos de un país. Así somos, así nos reímos. En España, la ciudad onubense de Lepe y sus 30.000 habitantes son nuestras principales víctimas. ¿Por qué? Hay muchas teorías sobre ello. La más extendida entre los habitantes de la localidad, es que se debe al impulso dado por el humorista Manuel Summers. Veraneando en Lepe descubrió lo bien que los habitantes de la ciudad contaban historias humorísticas y empezó a utilizar Lepe en sus chistes. Hoy en día, hay una plaza en Lepe que recuerda a Manuel Summers. No se puede negar que los leperos se toman con humor estar en la diana de los “graciosillos” de nuestro país. Lo que tampoco se puede negar es que los chistes describen a la perfección la visión que tenemos de nosotros mismos y de los demás. Reírse de uno mismo es la mejor terapia para afrontar los problemas, pero reírse de otros es mucho mejor. ¿No crees?

Los chistes traspasan fronteras y sirven para conocer Europa y las relaciones entre los diferentes países de una manera, cuanto menos, original. Todas las guerras, conquistas y diferencias entre unos países y otros se reflejan en los chistes que contamos sobre nuestros vecinos europeos. Romain Seignovert, un joven francés de 29 años que ha vivido en diferentes países de nuestro continente (España, Alemania y Bélgica), recoge en su libro, “De qui se moque-t-on?: Tour d’Europe en 345 blagues”, 345 chistes que explican de una manera divertida la relación entre los distintos países europeos.

Décadas metiéndonos con los portugueses tienen sus consecuencias. Son nuestros vecinos los que más se ensañan con nosotros. En los chistes que los portugueses cuentan sobre los españoles, destacan nuestro orgullo, superioridad y prepotencia, como se refleja en este chiste, muy típico entre los españoles:

chiste

Por supuesto que los españoles no nos quedamos atrás y también contraatacamos a nuestros vecinos, tirando de tópicos con chistes como este: “Portugal es el único país del mundo en el que la amante de un hombre es más fea que su mujer”.

Pero no os penséis que la nuestra es la única frontera conflictiva. Todos los países que comparten frontera o Historia tienen “piques” constantes. Siempre con humor, no lo olvidemos ;) Por ejemplo, si nos vamos a los países nórdicos, los finlandeses se meten con sus vecinos suecos: “¿Cuál es la diferencia entre los suecos y los finlandeses? Que los suecos tienen vecinos agradables”. Para contratacar, son los estonios los que atacan a los finlandeses, haciendo énfasis en el estereotipo de la timidez de los ciudadanos de este país: “¿Cómo diferencias a un finlandés extrovertido? Cuando habláis, mira a tus zapatos, no a los suyos”.

Los constantes conflictos históricos entre alemanes y polacos son la causa de muchas de las bromas dirigidas de unos a otros, especialmente por parte de los polacos: “Los jugadores de fútbol alemanes son como la comida alemana. Si no provienen de Polonia, no son buenos”. Los únicos que encuentran en sí mismos las mejores víctimas de sus chistes son los italianos, que caracterizados por su buen humor, hacen chistes sobre sí mismos: “Hay tres razones por las que se sabe que Jesús es italiano: solo un italiano podría vivir con su madre cuando tuviera 30, solo un italiano podría pensar que su madre es todavía virgen y solo una madre italiana podría pensar que su hijo es Dios”.

Según comentaba el autor de este libro a “The guardian”, el humor refleja la gran diversidad del continente europeo y los siglos de una historia común. ¡A reírse!

haha