Temas de conversación que debes controlar en una reunión formal

En una conversación formal, véase una reunión de empresa, de trabajo, o de personas de alta alcurnia, las conversaciones se moderan de una manera que muchas veces somos incapaces de controlar. La falta de costumbre nos lleva a parecer demasiado estúpidos como para saber lo que estamos haciendo.

 

Para saber mantener la compostura, estos son algunos de los temas que siempre hay que tratar de evitar:

 

-Ideologías

Hablar de tus opiniones sobre política es un error a la hora de quedar bien en una reunión. Siempre se dice que en reuniones de etiqueta lo mejor es no abordar tu ideología política de manera sangrante para evitar entrar en conflicto con alguien.

 

-Religión

El segundo gran tabú en una reunión formal. Nunca se sabe cuáles pueden ser las sensibilidades de los asistentes con temas de religión y creencias espirituales, por los que meterte con ellas queda lejos de tu competencia.

 

-Cuestiones médicas

La salud es un tema delicado, especialmente si se habla de ello con gente que no sabes en qué situación está, o las personas de su alrededor, por lo que mantén siempre la distancia respecto a estos temas.

 

-Prejuicios

Hablar de otro sin conocerle del todo y sin su presencia es de las peores conversaciones que puedes tener, y de las que menos dirán de tu persona. SI cuando hay confianza ya queda mal, ¡en una reunión formal es inaudito! No te fíes nunca de las apariencias, puede que pienses que esa persona con la que has hablado un poco es amigo tuyo y que, realmente, no lo sea.

 

-Estatus

Hablar de ti mismo no agrada cuando es en exceso. Los retos personales, las hazañas conseguidas, los puestos de trabajo en los que se te rifan… te darán más enemistades que admiradores. La persona más contenta con su vida es la que menos necesita restregarla.

 

-Vida privada

Tus cuestiones de casa, que se queden en casa. No hables en reuniones importantes sobre temas banales que sólo te afecten a ti, intenta crear feedback con las conversaciones que propongas y, si tratas algo un poco más personal, hazlo sabiendo que el interlocutor se sentirá identificado para seguir conversando.

 

Siempre es importante conocer detalles sobre:

 

-La última actualidad cultural

Cine, música, arte… todo lo que tenga que ver con la cultura es tema recurrente y acertado dentro de cualquier conversación por formal que sea. Logra dar un toque más discernido al encuentro, sumerge a los conversadores en una temática en la que pueden encontrarse más cómodos y abre la posibilidad de dar juicios personales sobre cultura de actualidad. Uno de los temas más recurrentes.

 

-El vínculo que une a los integrantes o comensales

Si la conversación se da durante una cena, o un ambiente menos tenso, te sentirás mucho más cómodo si preguntas sobre vínculos profesionales. ¿Cómo conociste a X persona? ¿Qué te trajo a la empresa? Etc. De esta manera, además, conocerás las referencias que vinculan a las personas que te rodean y aprenderás a tratarles más adecuadamente.

 

-Relaciones internacionales y turismo

El turismo y los viajes siempre aporta mucho mundo a quien habla de ello con conocimiento. Si has estado en un sitio que te haya encantado, habla de ello. Si encima conoces el tipo de empresas (de tu sector) que se desarrollan allí, habla de ello con más motivo. Todo lo que tenga que ver con relaciones internacionales, ocio y crecimiento gusta en este tipo de ambientes profesionales.

 

-Economía, que no dinero

Hablar de la bolsa es aburrido, de los sueldos que cobráis, ruin; pero de la economía en general de un país, es actualidad. Comentar la mejor o peor situación de la economía española puede abrir un interesante debate siempre que consigas que no se vuelque en la política. Difícil pero no del todo imposible.

 

-Sensibilidad social

Todo lo que conlleva solidaridad con las personas en situaciones de desigualdad, pobreza, desintegración, etc. causa buena impresión humanitaria si se habla de ello. La concienciación sobre temas de sensibilidad social: refugiados, tercer mundo, desempleo, medioambiente, fauna en extinción… son temas que remueven la empatía de cualquier persona.

 

-Tendencias

Hablar de moda no es indicado en cualquier ambiente, por profesional que sea. Pero hacerlo de tendencias, sí. Cualquiera puede y debe estar informado de las tendencias, no solo de ropa, sino de estilo en general que se llevan en ese momento. También es uno de esos temas que contribuye con la ligereza de la conversación cuando un tema se hace muy pesado.

 

-Entorno empresarial

Si cualquier conversación parece fuera de lugar, el acierto seguro es hablar de la empresa: de la misión, de los objetivos, de tu buena impresión en ella, de la competencia, de los compañeros que se encuentran en la reunión…

 

Con estas claves ya lo sabes, que ninguna conversación formal te pille fuera de lugar.