Razones para perder el miedo a trabajar en el extranjero (1)

Las condiciones laborales de nuestro país, la economía, y la situación de vida española en general nos ha llevado a estudiantes y graduados a plantearnos el hecho de trabajar, ahora o en un futuro próximo en el extranjero. Tanto es así, que parece que no tener entre tus planes la posibilidad de trabajar fuera de tu país te convierte en un idealista y un iluso.

A pesar de esta tan extendida mentalidad, irónicamente, la idea de emigrar es algo que aún horroriza a muchas personas. Y, en el fondo, resulta normal querer formar parte de la población activa de tu propio país sin necesidad de tomar un avión para vivir dignamente. Aún así, dado que la posibilidad parece necesariamente contemplable, tomamos la positividad de los viajeros para traerte las 10 razones por las que debes perder el miedo a trabajar en el extranjero:

1 . Mejoras tu idioma

Esta evidente y altamente valorada alternativa es claramente real. Si hay algo que te garantiza pisar suelo extranjero es la capacidad tan grande que adquieres para adherir a tu vocabulario y entendimiento el idioma autóctono. Hay muchos que aceptan el riesgo de volar a lugares que jamás pensaron que el destino les depararía, y sin tener ni idea de su idioma. El resultado acaba siendo positivo.

2 . Viajas y conoces mundo

Nadie te va a quitar lo bailao. El hecho de trabajar fuera de España implica en sí mismo tomar un billete, atravesar fronteras y su consecuente vivencia de experiencias únicas. Hace años, no tantos, tus propios padres, veían aquello de viajar como un privilegio de ricos. Tú no sólo viajas a pasar unos días de veraneo, sino que tienes la oportunidad de aprender todo lo posible de un país totalmente nuevo. ¡No la dejes escapar!

3 . Internacionalizas tu CV

Hoy en día es vital que tu Currículum Vitae sea una carta de presentación íntegra de ti mismo. La diferenciación de la competencia es un punto imprescindible que conseguirás si entre tus hallazgos laborales incluyes un año -o varios- de trabajo en el extranjero. No todo el mundo es capaz de hacerlo, y hacerlo se cotiza.

4 . Consigues becas

Existen muchas opciones que podrás encontrar en Internet, programas, becas, ayudas que te supondrán un bolsillo económico necesario para tener ese colchón de seguridad a la hora de tomar la iniciativa, especialmente si eres estudiante o emprendedor.

5 . Amplias tu visión subjetiva del mundo

Porque todos los seres humanos tenemos en nuestras cabezas esa concepción, a veces tremendamente equivocada, de lo que no conocemos. Atravesar la frontera y vivir como lo hace un autóctono de un país distinto al nuestro nos ayudará a ver la vida de una forma mucho más positiva y reflexiva que no está de más en una sociedad como la actual.

6 . Te haces consciente de las diferencias entre el nivel de vida español y el de otro país

Criticamos España como los que más. Los españoles somos bufones de nuestro propio saber hacer y cuando algo nos sale mal, nos reímos de lo bien que le sale al resto de Europa. ¿Seguro que es así? Vivir un tiempo fuera nos ayuda a darnos cuenta de lo que nos hace tener razón en esos argumentos y lo que no. Ni somos lo peor en todo ni superamos a nadie. Te darás cuenta de que hay más cosas que echas en falta de España de lo que creías.

7 . Haces amistades nuevas

Aunque sea para trabajar, los viajes tan duraderos siempre van acompañados de nuevas amistades. Gente que, irremediablemente, sentirás cercana por conformar tu familia de allí, la que tú decidas. Esas personas podrían llegar a ser muy importantes, y tener miedo a vivir la experiencia te privaría de conocerlas.

8 . Te desligas de tu círculo de confort

Ese que tantas alegrías pero tan pocas novedades nos brinda cada día. Las rutinas que vivimos cada día muchas veces se convierten en la causa de nuestros problemas y desánimos. Romper con ellas es un choque de adrenalina que se te presenta en contadas ocasiones.

9 . Te haces valer por ti mismo

Aprendes a desenvolverte en entornos laborales y personales que antes no habías experimentado, le pierdes el miedo a todo lo que tu mente creía que sería incapaz de procesar, vulneras tus propios límites y te vuelves más fuerte al ver que puedes conseguir superarlos.

10 . Y si todo sale mal...

España siempre va a estar esperándote. Con tu gente, tu familia, tu casa, tus recuerdos y tu futuro. Pierde el miedo a las tierras nuevas y a la larga sentirás que perteneces a muchos más lugares que a uno solo.

Trabajar en el extranjero