La Universidad española, ¿cada vez más alejada del mundo laboral?

Ninguna universidad española está entre las 200 más prestigiosas del mundo. La Universidad Autónoma de Barcelona es la primera del Ranking Shanghái, pero tenemos que ir hasta el puesto 300 para encontrarla. En la otra cara de la moneda, nos encontramos con una altísima tasa de paro juvenil. Según datos de la Encuesta de Población Activa, más del 40% de los menores de 25 años se encuentran en situación de desempleo. Hasta carreras tradicionales de paro 0 como medicina, ya están empezando a enfrentarse a esta situación. Una vez que acaban el MIR no encuentran trabajo de lo suyo. ¿Qué falla en el sistema universitario español? ¿Por qué las universidades no facilitan el acceso de los estudiantes al mercado laboral?

8 errores de la Universidad española

1. Teoría pura y dura. Es cierto que con Bolonia la parte práctica ha adquirido mayor peso, pero la educación española está bastante centrada en la parte teórica. Desde el colegio los niños se acostumbran a memorizar y a hacer exámenes teóricos. Muchos alumnos cuando salen de la universidad solo pueden demostrar que saben estudiar a través de un buen expediente académico, pero, ¿cómo pueden probar que serán buenos en lo suyo? Un estudiante de comunicación audiovisual puede saberse todo el temario a la perfección pero no haber tocado una cámara. En otros países se potencia mucho más el lado práctico ya que al final es el que se utilizará en el mundo laboral.

2. Escasa orientación sobre la importancia de las prácticas laborales. Cada vez son más las universidades que las incluyen entre su plan académico, pero todavía no lo hacen todas. Las prácticas en empresas son el principal contacto de los estudiantes con la verdadera vida laboral,  por lo que deberían ser totalmente imprescindibles. Sin prácticas un estudiante acaba la carrera sin nada de experiencia. Y, por desgracia, el título no servirá de mucho a la hora de desempeñar su puesto. Además, la mayoría de estudiantes están muy perdidos con el tema prácticas laborales. "¿Cuál es la diferencia entre curriculares o no curriculares?" "Aunque no estén en mi plan académico, ¿puedo hacer prácticas?" "¿Me las busco yo o me las busca la Universidad?" Estas son solo algunas de las muchas preguntas que se hacen los estudiantes sobre este tema. Es cierto que la mayoría de las universidades cuentan con una oficina o departamento de prácticas, pero los alumnos o no saben que existen o no se sienten suficiente asesorados por ellos.

3. Mal sistema de colocación laboral. Continuando con lo anterior, los estudiantes no están preparados para el proceso de búsqueda de empleo. En la universidad española no se asesora sobre dónde buscar empleo, cómo redactar un CV o cómo hacer frente a una entrevista de trabajo. En otros países los alumnos acuden a ferias de empleo o tienen mentores que les asesoran en todos estos aspectos.

4. Ir a la universidad por ir. La tradición en nuestro país es terminar bachillerato, hacer selectividad y acudir directamente a la universidad. Hay alumnos que tienen muy claro qué es lo que quieren estudiar. Sin embargo, hay otros que todavía no son lo suficiente maduros o que no tienen 100% claro a qué se quieren dedicar. En otros países es mucho más común tomarse un “gap year” o año sabático, en el que viajan a otro país, estudian idiomas y reflexionan sobre qué es lo que quieren hacer. Esto reduce el número de estudiantes que dejan la universidad el primer año porque no es lo que esperaban y ayuda a que se tengan las ideas más claras.

5. Alumnos poco participativos. La mayoría de los estudiantes acuden únicamente a las clases y a los exámenes. Los universitarios españoles no hacen vida universitaria mucho más allá de la formación en sí y aquello a lo que tienen que acudir por obligación. En otros países generalmente no se toman la universidad como un mero trámite por el que hay que pasar e intentan sacar más provecho de esta experiencia. Por ejemplo, un estudiante de Trabajo Social busca ONG’s en las que colaborar mientras acaba sus estudios o uno de Comunicación Audiovisual monta una pequeña productora audiovisual con sus compañeros, utilizando las cámaras ofrecidas por la Universidad para hacer trabajos extracurriculares. En España hay alumnos que también lo hacen, pero por lo general el porcentaje es bastante pequeño.

6. Profesores que saben poco o nada cómo funciona el mundo laboral. Muchos de los profesores son catedráticos que hace años que no trabajan en empresas o que solo se han dedicado a la labor docente. Los mejores profesores son aquellos que pueden dar una visión de cómo funcionan las empresas y de cómo será el verdadero futuro laboral del estudiante, que generalmente no estará relacionado con el mundo académico. Además, los profesores manifiestan estar muy desmotivados ya que sus condiciones laborales no mejoran al progresar en su carrera laboral. Los profesores son el eje de la formación recibida por los estudiantes. Si no se sienten motivados esto se reflejará en sus clases, generándose un círculo vicioso nada deseado.

7. Sistema no adaptado a la realidad del mercado laboral. El paro en España es un grave problema que conocen los estudiantes mucho antes de salir al mercado laboral. Estudian aquello que han elegido con la palabra desempleo constantemente en su cabeza. Sin embargo, el número de estudiantes de las diferentes ramas no se corresponde con el empleo que hay en esos sectores. En nuestro país hay un número enorme de periodistas, pero periodismo sigue siendo una de las carreras más solicitadas. Por el contrario, están surgiendo muchas profesiones digitales que no se están cubriendo por falta de candidatos cualificados. Estudiar lo que nos gusta debe ser un gran punto a la hora de elegir los estudios, al final esa elección nos acompañará toda la vida, pero también hay que tener en cuenta otros aspectos para no convertirnos en uno más en la cola del paro. La realidad quizá no nos encante, pero ahí está y hay que adaptarse a ella.

8. Pocas diferencias entre unas universidades y otras. Si preguntas a los estudiantes españoles el motivo por el que eligieron su universidad, la mayoría responderán que por razones de cercanía o porque es donde pudieron entrar. Las universidades españolas son muy similares entre ellas, ofreciendo planes formativos muy poco diferenciados unos de otros. En otros lugares el estudiante postula directamente a una universidad, explicando por qué quiere ir exactamente a esa. Además, no eligen la universidad más cercana, sino la que creen que será mejor para su formación. Eso sí, tenemos que tener en cuenta que en países como Dinamarca los estudiantes reciben un dinero para poder independizarse durante sus estudios y en otros los jóvenes dedican el año sabático para ahorrar y poder pagarse un piso en otra ciudad.

Lo importante es que el sistema educativo vaya mejorando y que todas las patas que influyen en la educación (profesores, estudiantes, Gobierno…) logren de manera conjunta que nuestras universidades se acerquen más al mundo laboral.