¿Eres feliz con tu trabajo?

La estabilidad laboral es una realidad para la élite más exclusiva. A pesar de ser un elemento básico de nuestra supervivencia, el trabajo es para muchos un martirio que les amarga incluso la vida personal. No es necesario imaginarlo, todos hemos pasado por una situación laboral o de prácticas que nos ha tenido con ansiedad. O conocemos a alguien cercano en tal situación.

El primer paso para gestionar este problema es localizarlo, por lo que atento a las siguientes claves que te demostrarán a ti mismo si realmente estás satisfecho con tu trabajo:

felicidad en el trabajo

1- Ir a tu trabajo es una ilusión

Existen dos tipos de reacciones cuando alguien lee esto:

-¿ESTÁS DE BROMA?

-Sí, me encanta.

Ambas son correctas, por increíble que te pueda parecer, hay mucha gente ilusionada con ir a trabajar. Y motivada cada día con algo que le llena. Si no eres de los que has sentido tal cosa, puede que sea el primer inicio de infelicidad laboral.

2- Te dan responsabilidades

Otra gran sorpresa para mucha gente, es el hecho de que un trabajador sienta la necesidad de trabajar más, cuando lo común es querer estar más liberado. Pues sí. Existen personas que no se sienten satisfechas por el hecho de que no delegan tareas suficientes sobre ellos. Es muy importante sentir la productividad en tus horas de trabajo.

3. Estás bien pagado

No se nos olvide lo que importa esto. Si hablamos de unas buenas prácticas, en las que el aprendizaje es lo primordial durante unos meses escasos, es más lógico no pensar en la remuneración. Pero en lo que a un trabajo serio se refiere, es primordial sentirse seguro con la parte económica.

4. Tienes proyectos

Dentro de tu día a día, la monotonía no es el factor determinante. Cada vez tienes proyectos nuevos y ves posibilidad de mejora. Esto incrementa la satisfacción.

5. Hay un buen ambiente

Los compañeros son la parte establemente social que hay en el trabajo. Cuando se trabaja con gente, es importante que se siente un espíritu de equipo y no que cada uno vaya a su bola. No hacerlo podría llevar a su extremo, el llamado mobbing, o bullying laboral.

6. Te enorgulleces de lo que haces

Un factor que no es bueno pasar por alto es el hecho de que tu trabajo sea un orgullo para ti. Hacerlo bien, llevar dinero a casa de ello y contárselo a quien sea sin necesidad de ocultar nada. Trabajar de algo que no te representa o no te caracteriza podría desempeñar una falta de identificación con lo que haces, vergüenza e insatisfacción.

7. Sientes feedback positivo

La palabra feedack hace referencia a la reciprocidad de sentimientos. Si en tu trabajo eres capaz de sentir que te valoran por lo que haces, que te lo dicen o te lo demuestran, que se hacen conscientes de que tu labor es correcta; entonces, como empleado, serás mucho más productivo que si sólo recibes órdenes y llamadas de atención por lo negativo.

8. Hay estabilidad

Y no sientes que tu contrato vaya a expirar en cualquier momento o al menor error cometido. Tienes confianza en que todo saldrá bien.

9. El tiempo de trabajo es acorde a tus expectativas

Hay una relación directa entre tu implicación como trabajador y las horas dedicadas al mismo en sí. Si tienes interés y dedicación, no te importará echar alguna hora extra si así lo precisa. En cambio, el trabajador frustrado cuenta los minutos para salir del puesto.

10. Duermes tranquilo

Un resumen de todas las anteriores y una conclusión muy fiable sería preguntarte si duermes a gusto y descansas por las noches. En el sueño se manifiesta toda nuestra actividad psíquica. La tranquilidad ayudará al sueño mucho más que la inestabilidad y la sensación de ansiedad. Si duermes intranquilo, puede tener que ver con ello.

"Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida" -Confucio.