Cómo estudiar sin aburrirte

Los trucos que siempre buscaste, todos juntos.

Hace ya unas semanas que hemos vuelto a la rutina: clases, apuntes, café, deberes. Y ya me he cansado.

Es por esto que he estado buscando nuevos métodos para hacer más ameno mi estudio, y creo que he encontrado varias técnicas que, de momento, me están ayudando.

1.Cambia tus lugares de estudio

Este truco me lo habían recomendado antes, pero nunca había puesto mucha confianza en él. Sin embargo, estudiar cada asignatura en un lugar distinto (o ir cambiado de localización cada día) hace que parezca que estoy estudiando menos.

Además, al asociar ciertos contenidos a un lugar determinado también ayuda mucho. Del mismo modo en que ayuda subrayar cada cosa de un color: es mejor no mezclarlo todo.

2.La técnica Pomodoro

Ya he hablado anteriormente de ella, pero te refrescaré la memoria. Se trata de estudiar en periodos de 25 minutos, con descansos de 5 minutos. Como sabéis, en clase, a los 45 minutos el ritmo decae y no eres capaz de seguir la lección como al principio (algunos no llegan a 10 minutos), pero esto es porque a los 45 minutos, nuestra mente no puede estar pendiente de seguir haciendo la misma actividad.

La técnica Pomodoro utiliza un poco este concepto, aunque lo hace mucho más ameno al darnos 25 minutos de estudio a tope y 5 minutos de descanso. Para revisar las redes sociales e ir a por chocolate.

Una buena app para esta técnica es ClearFocus, lista para usar y ayudarte en el momento más difícil del día.

3.Cambia de asignatura cada hora

Sé que tienes el examen de Historia la semana que viene y el de Matemáticas en tres días, pero eso no significa que debas centrarte solo en la asignatura del examen más próximo.

Llegará un momento en el que no puedas digerir más información, tu cerebro explotará y morirás. Vale, en realidad no, pero sé que conoces esa sensación de"mi cerebro no da para más". Cambia de asignatura, cambia de habitación, ponte un té. O café. O chocolate.

4. Estudia en grupo

No sé vosotros, pero me relaja mucho más cuando estudio con gente. No en la biblioteca, donde no se puede hablar, ni en una cafetería, donde las voces de la gente no os dejarán oíros.

En una casa, los grupos de estudio son geniales. Poner las ideas en comúnhará que surjan nuevas dudas, y entre todos buscaréis la manera de resolverlo. Esa simple experiencia de buscar una respuesta entre todos hará que no la olvides nunca.

5. Descansa tu mente

En los descansos esos de 5 minutos (si decides alargarlos un poco tampoco es que vaya a acabar el mundo) haz algo que te haga sentir mejor contigo mismo.

No simplemente te pases esos minutos mirando el móvil, haz algo productivo, como limpiar tu cuarto o decorarlo.

Por ejemplo, decora esa pared blanca que no puedes dejar de mirar porque sabes que tienes que hacer algo con ella para poder morir en paz.

¿Cuál es tu truco para estudiar sin aburrirte?