Cómo "desoxidar" un idioma aparentemente olvidado

No somos pocos los que, en el colegio, en el instituto o en alguna academia o escuela de idiomas iniciamos o incluso alcanzamos cierto nivel en el aprendizaje de una lengua extranjera. Sin embargo, tampoco somos pocos los que, por otras ocupaciones o prioridades, abandonamos el estudio y la práctica de dicho idioma, el cual fue "oxidándose" y desapareciendo paulatinamente de nuestra memoria.

No obstante, aunque pueda resultar un poco desquiciante el momento en el que compruebas que se han esfumado de tu mente incluso palabras muy básicas, no todo son malas noticias: aunque te parezca que no recuerdas nada en absoluto, el idioma "olvidado" está más profundamente grabado en tu mente de lo que te piensas, sólo tienes que esforzarte un poco y poner empeño en "desoxidarlo". He aquí algunos trucos o consejos que pueden serte útiles:

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

¿No crees que llevas ya demasiado tiempo posponiendo la recuperación de ese idioma "olvidado"? ¿A que estás esperando, a que las ranas críen pelo? Si realmente tienes ganas y estás convencido de que quieres "desoxidar" dicha lengua, deja de poner excusas y empieza hoy mismo.

Organízate y dosifica tu esfuerzo

Con el fin de no caer de nuevo en el mismo error de abandonar el aprendizaje y acabar olvidando el idioma, dosifica tu entusiasmo inicial y convierte la práctica de dicha lengua en una rutina diaria. Piensa que dedicarle diez minutos al día siempre será mejor que hacerlo toda una semana a toda mecha y luego… nada más.


No empieces a estudiar todo desde cero

Un error que probablemente te desmotivará más todavía es volver a coger el libro de texto con el que estudiaste el idioma hace años y empezar a estudiarte una a una todas sus páginas, repitiendo ejercicios que ya has hecho o perdiendo el tiempo insistiendo en contenidos que puedes recordar con un pequeño repaso o, simplemente, con la puesta en práctica del idioma. Debes recordar que, si realmente lo hiciste bien en el pasado y aprendiste dicha lengua extranjera de manera adecuada y eficiente, no necesitas volver a estudiarla como si te pillara de nuevas, sólo necesitas refrescar conocimientos.


Aprende a divertirte aprendiendo

Aunque, como es lógico, habrás olvidado bastante gramática de la lengua en cuestión y, en mayor o menor profundidad, te hará falta repasarla; también es bueno que a la hora de "desoxidar" el idioma, combines lo útil con lo agradable para aprender y divertirte a la vez. Disfruta de una buena película o de un buen libro, canta una canción con todas tus fuerzas, escucha la radio… ¡todo en el idioma original, por supuesto! Si al estudiar una lengua extranjera incluyes este tipo de actividades, tanto mejor podrás aprender y tanto más fácilmente guardarás en la memoria lo aprendido.


Reactiva lo que sabes viajando al extranjero.

Uno de los mejores antídotos contra el olvido es irte un tiempo a practicar dicho idioma a un país donde sea la lengua oficial. Descubrirás que muchos de los conocimientos que permanecían ocultos en algún recóndito recoveco de tu memoria se reactivarán más rápidamente y de manera más eficaz en el momento en el que se añada el factor "necesidad" y tengas que interactuar con un entorno lingüístico diferente.


Y, por supuesto...

Practica, practica y practica

A veces, el único aliciente que necesitamos para recuperar un idioma olvidado es encontrarnos con las personas adecuadas para practicar el idioma:

  1. Busca bares, cafés o lugares de intercambio de idiomas en tu ciudad.

  2. Si no hay hablantes nativos allí donde vives, alguien que esté intentando hablar la misma lengua que tú también puede ser de ayuda.

  3. Si ves que no encuentras a otra persona con quien practicar, busca foros y chats de idiomas o incluso apúntate a algún grupo de Facebook en dicha lengua.

  4. Habla contigo mismo en tu cabeza. Pregúntate: ¿cómo se diría esto en ……? Incluso si no tienes alguien que te corrija, seguro que enseguida te das cuenta de lo que no puedes o debes decir y de lo que debes repasar. También puedes comentar todos tus actos y pensar o decir en alto “voy a encender el horno” en el idioma en cuestión.

Y sobre todo… ¡Aprovecha cada oportunidad que te surja para hablar esa lengua extranjera!