7 malos hábitos con los que pierdes 7 horas cada día

 

Nuestro día a día está lleno de preocupaciones, estrés, interrupciones, pensamientos que nos alejan de la concentración. El rendimiento en el trabajo, en los estudios o en tareas que tenemos que desempeñar en nuestro día a día se ven, sin que tú lo sepas, condicionadas por unas pautas y hábitos de conducta que, lejos de beneficiarnos, entorpecen nuestra productividad y nos hacen perder horas de tiempo. De algunos de ellos ya te habrás dado cuenta, pero muchos siguen sin ser tan perceptibles. Para evitarlos, aquí te dejamos 7 hábitos que hacen que tu reloj diario funda 7 horas de tiempo en lo que no te beneficia:

Horas perdidas: 0

1. Largos desplazamientos diarios

Uno de los principales factores que nos quitan tiempo a los que vivimos en la ciudad es el transporte. El frenesí laboral genera una sensación de agonía y estrés del que la gente que vive en pequeñas ciudades o pueblos ni siquiera se entera. En el primer puesto de pérdida de tiempo se encuentra este, aparentemente, inmodificable aspecto de nuestra vida.

Pero no es tan difícil hacer productiva la hora de autobús de todas las mañanas. Una solución podría ser aprovechar este tiempo para leer algo, planear tu día agenda en mano o echar una merecida cabezada. Incluso, si el transporte te pilla a la hora de comer, ni pienses que es una falta de respeto sacar el bocadillo e hincar el diente. Eres el único dueño de tu tiempo, ¡aprovéchalo!

Horas perdidas: 2 (transporte)

2. Redes sociales every day

Un sustituto de las conversaciones reales no es el Whats App. Ten en cuenta que el nivel de estrés al que sometes a tu cabeza cuando se comunica con Whats App es el triple a cuando disfruta de una relajad conversación personal. Someter a nuestro cuerpo a una dosis extra de estrés es incompatible con la productividad, y es increíble pensar que miramos el móvil, como mínimo cada ¡3 minutos! lo cual nos quita, mínimo, 2 horas de nuestro día. ¡Impactante! Además, está comprobado que cuando trabajas o estudias con el Whats App a tu lado, la atención pasa de lo que haces al móvil en cuestión de segundos, con su consecuente dificultad para volver a prestar atención a lo importante.

Para solucionarlo, simplemente apaga los datos y enciéndelos en el descanso.

Horas perdidas: 4 (trasporte + redes sociales)

 

3. Compromisos irreemplazables

No podemos olvidar que la vida no consiste sólo en atender a nuestras obligaciones. Partiendo del hecho de que somos estudiantes, y nuestra prioridad es el estudio, sería contraproducente obviar que existen compromisos sociales y domésticos que hacen que no todo nuestro tiempo esté cien por cien disponible para nuestro disfrute: a veces tenemos que cuidar de un hermano, llamar a nuestros padres, comprar el pan, lavar la ropa, limpiar la casa... esto nos quita una hora más de nuestro día.

Horas perdidas: 5 (transporte + redes sociales + compromisos)

 

4. Contrarreloj

¿Te suenan esos momentos en los que no te ha dado tiempo a terminar nada y tienes que acumular tareas a contrarreloj? Este tipo de trabajo "bajo presión" es sorprendentemente favorable para la mente de muchos. Pero, realmente, no beneficia en absoluto a nuestro organismo, ya que la mente comienza a ser interrumpida por cientos de ideas que, dada la velocidad impuesta por nosotros para relacionarlas entre sí, en lugar de cohesionarse, chocan. Esto es simplemente improductivo y malo para tu salud. Además, al dar prioridad a la velocidad sobre la calidad, las rectificaciones se hacen constantes, dando lugar a una pérdida de unos 30 minutos extra.

Horas perdidas: 5y media (transporte, redes sociales, compromisos, contrarreloj)

5. Falsas expectativas

Uno de los grandes errores, confundidos con virtudes, es imaginar constantemente unas metas lejanas. Lo positivo de esto, viene cuando de esa ambición, genera trabajo y motivación. Pero cuando esos sueños se transforman en confianzas improductivas, la virtud tiende a suponer un obstáculo para nuestra mente, al darnos cuenta de lo difícil que es llegar a esas expectativas y no poder superarlas. ¿La solución? Adecua tu trabajo a tus motivaciones, y siéntete seguro de lo que haces pensando en objetivos a corto plazo. Jerarquiza el trabajo que tienes que hacer en ese momento por encima de cualquier proyecto futuro. Una cosa llevará a la otra. De lo contrario, habrás gastado en ensoñaciones otra media hora de eficacia real:

Horas perdidas:6 (transporte, redes sociales, compromisos, contrarreloj, falsas expectativas)

 

6. Televisión

La caja tonta ocupa un espacio cada vez menor en nuestra cabeza. Existen estudios que demuestran que las personas dedicamos más de una hora al día en alejar nuestro cerebro del mundo gracias al televisor. Pero, teniendo en cuenta que la TV ocupa una amplia gama de su parrilla a información, cultura y entretenimiento saludable, nuestro cerebro es capaz de asimilar mejor las cosas cuanto más informado se encuentra. El problema viene cuando esa atención a la TV sustituye las ganas de acabar nuestro trabajo. Esto se ha reducido en los últimos años a una hora, ya que factores como Whats App y las redes sociales han ocupado el resto de nuestro entretenimiento. ¿Es esto una evolución?...

Horas perdidas: 7 (transporte, redes sociales, compromisos, contrarreloj, falsas expectativas y TV)

Ya tenemos todas las horas del día improductivas ocupadas. Pero aún nos queda un punto por analizar. ¿De qué se trata y por qué no ocupa ni un minuto de nuestro tiempo?

 

7. Dormir

Sí, has leído bien. Dormir es una de las pocas actividades que implican bastante tiempo pero que no son improductivas en absoluto. Cada persona tiene sus tiempos de descanso, los hay que durmiendo pocas horas están perfectamente capacitados para la actividad del día posterior, mientras otros no serían capaces de sobrellevarla sin sus ocho horas de sueño, o más. Por esta razón, las siestas de no más de una hora son muy beneficiosas para aquellos que necesitan de un descanso extra. Si eres capaz de levantarte de esos minutos de relax más capacitado para trabajar, ¡no dudes en hacerlo!

Habiendo conocido estos 7 malos hábitos para tu trabajo, reconducimos tu "reloj del tiempo perdido" a cero, y te dejamos con la siguiente reflexión:

La productividad no es una cuestión de tiempo, sino de eficacia.

Horas recuperadas: 7 (descanso, esfuerzo y eficacia)
Horas perdidas:0