7 cualidades que no aprendes en la Universidad (y te pedirán en el trabajo)

La Universidad está centrada en la enseñanza de los conocimientos técnicos que necesitarás en tu vida laboral. Sin embargo, las empresas valoran cada vez más otro tipo de cualidades que afectarán directamente al ambiente laboral de la compañía. Estas cualidades son conocidas como soft skills o habilidades blandas si lo traducimos al español.  

¿Qué son las soft skills?

Son un conjunto de habilidades que están relacionadas con la inteligencia emocional y que determinan la relación interpersonal de cada uno de nosotros. Estas habilidades blandas son fundamentales tanto en la vida personal como en la vida profesional. Cada vez son más las empresas que te valorarán por algo más que un buen CV. ¿De qué sirve una persona que sepa mucho de lo suyo si solo se dedica a poner zancadillas a sus compañeros? Las compañías se han dado cuenta de que el ambiente laboral es fundamental e incide directamente en la productividad de la compañía. Aunque son competencias innatas, se pueden fortalecer y aprender con distintas metodologías.

Las soft skills más solicitadas por las empresas

  • Trabajo en equipo. Saber trabajar con otras personas será fundamental para el correcto desarrollo de tu trabajo. Tu empatía determinará una relación positiva con tus compañeros de trabajo, lo que repercutirá en vuestra productividad. Creo que todos estaremos de acuerdo en que si hay un buen ambiente de trabajo nos apetece mucho más ir a la oficina. Y si vamos a la oficina con ganas y de buen humor realizaremos mucho mejor nuestro trabajo.

  • Comunicación efectiva. Si tienes muchas ideas pero no sabes comunicarlas no servirán para nada. Las dotes de comunicación siempre han sido imprescindibles para puestos de venta. Sin embargo, todo el equipo tiene que saber comunicarse a la perfección para transmitir sus pensamientos. Hacer presentaciones efectivas o saber cómo actuar en un evento de networking son algunas de las situaciones a las que te ayudará saber cómo comunicarte.

  • Capacidad de resolución de problemas. La vida no es perfecta, el trabajo tampoco lo es. Constamente surgirán nuevos problemas y eso hay que tenerlo claro. Lo fundamental es cómo nos enfrentamos a ese inconveniente y cómo lo solucionamos. Si hacemos una mala gestión con un cliente y no actuamos, el problema irá a más. Las empresas están en continuo movimiento y hay que saber reaccionar ante los pequeños obstáculos que nos iremos encontrando.

  • Gestión del tiempo. Los horarios rígidos de 8 horas se están acabando. Muchas empresas dan flexibilidad a sus empleados para que ellos gestionen su propio tiempo siempre que cumplan sus objetivos. Saber organizarse es fundamental en todas las etapas de tu vida. Desde que tienes que hacer frente a muchos trabajos y exámenes cuando estás en el instituto o en la Universidad, hasta que te enfrentas a un gran número de tareas en el trabajo. Algunos trabajan mejor por la mañana, otros lo hacen mejor por la tarde. Cada uno debe conocerse a uno mismo y gestionar el tiempo para ser lo más productivo posible.

  • Adaptación al cambio. Al igual que siempre surgirán inconvenientes, los proyectos y las ideas se cambian mil veces. Hay que saber reaccionar a cada uno de los cambios y adaptarse rápidamente a ellos. A lo largo de tu carrera profesional tendrás que adaptarte a nuevas empresas, nuevos puestos de trabajo, nuevos compañeros e incluso nuevas ciudades. De cómo seas capaz de hacerlo dependerá tu futuro laboral e incluso tu bienestar personal.

  • Asertividad. Una persona asertiva es capaz de expresar sus ideas o deseos de manera abierta, amable y directa. En definitiva, asertividad es la capacidad de expresarse adecuadamente. La transparencia y sinceridad serán fundamentales en un entorno laboral, siempre y cuando todos nos tratemos con amabilidad. El asertivo es aquel que logra el equilibrio perfecto entre la agresividad y la pasividad. Gracias a la asertividad, una persona agresiva se expresará con educación y de manera respetuosa. Por otro lado, el sujeto pasivo perderá el miedo y la timidez a expresar sus opiniones. Ambos casos son fundamentales en el trabajo.

  • Actitud positiva. Para terminar, no nos olvidamos de una de las cualidades más deseables entre las personas de nuestro entorno. La positividad y el optimismo ayudarán a afrontar mucho mejor el día a día.