5 cosas que hacemos en lugar de ponernos con nuestro TFG

TF… Uf, que pereza...

Y se acerca nuestra última obligación en cuanto al campo de nuestros estudios se refiere. En efecto, nos referimos a esas tres letras que, unidas en una sigla, logran hacer nuestro último año de carrera un poquito más agobiante. Y es que, aunque no se sabe muy bien por qué, está comprobado que, con solo escuchar estas tres letras, una vagancia irrefrenable nos invade y nos lleva a buscar distracciones de todo tipo: desde las cosas más entretenidas hasta tragarnos un documental de la 2, entero. He aquí algunos ejemplos de ese tipo de cosas que, inexplicablemente, nos da por hacer, en lugar de ponernos con nuestro TF… Uf, que pereza.

1) El WhatsApp

Voy a dejar el móvil en silencio y lejos de la mesa, así nadie me molesta y me concentro en el TFG.

¿Qué horá es? Voy a coger el móvil…

¡ERROR! Después de descubrir que solo llevábamos 20 minutos sentados frente al ordenador, nos damos cuenta de que tenemos dos conversaciones, cuatro grupos hablando... y en uno de ellos se está cociendo un plan para salir esa noche. Nuestros amigos tratan de convencernos de que, si no vamos, la fiesta no será lo mismo... Sí, también sabemos que, si no nos quedamos, no hay TFG. Pero eso no importa.

2) Los repentinos impulsos seriéfilos/cinéfilos

Reconozcámoslo, es un clásico:

Vale, son las 5 de la tarde, me veo un capítulo de Juego de Tronos y después me pongo con el trabajo.

Al final acabamos viéndonos la temporada entera y dejando atrás al TFG. Si tenemos suerte y esto nos pasa un jueves, nos veremos cenando con la familia Alcántara.

3) Quedar con alguien para hacer el TFG

¿Oye, quedamos para ponernos con el TFG?, es que solo sé que no me pongo...

Tener un compañero que esté haciendo un trabajo similar al nuestro puede ser algo perjudicial a no ser que seamos entes imperturbables. Lo mas normal es acabar de cañas y hablando de absolutamente todo menos del TFG.

4) El fin de semana

Estoy mal de dinero… Y me tengo que poner de una vez por todas con el TFG... Este finde me quedo en casa.

Pero justo en el momento en el que ya hemos conseguido autoconvencernos de que no podemos salir, sucede el fenómeno conocido como la Ley de Murphy: no son pocos los fines de semana en los que, por falta de planes, nos acabamos quedados en casa, pero cuando nos queremos quedar… 80 planes:

“-Oye, hemos quedado para salir por Moncloa…” “No, no salgo este finde”. “-Nos vamos a Independance, ¿te apuntas”. “No, tío, me acaban de llamar y ya he dicho que no que tengo que estudiar…” Pero acabamos cayendo inevitablemente:

Plan de tranquis, unas cervecitas y para casa…

No somos de piedra y aceptamos a regañadientes y repitiéndonos una y otra vez que no nos vamos a dejar liar. Pero cuando miramos el reloj, son las 6:30 de la mañana.

5) El porque no y punto

Para qué me voy a poner hoy con el TFG... No vale la pena, estoy muy desganado, seguro que no me cunde el tiempo... Mejor empezar ya mañana.

Eso dijimos en octubre. Pero también ayer, y ya estamos en mayo.

¡Suerte a todos!