10 Frases que has dicho si vives en Madrid

Todos los que vivimos en Madrid tenemos algo en común: somos ampliamente distintos de los que no cohabitan con nosotros. Sabemos que formar parte de esta ciudad conlleva una serie de pensamientos que acaban materializándose en frases. Algunas de las que has dicho más de una vez, son las siguientes:

 

“Estoy a dos paradas”

Aunque tengas medio camino por delante, siempre estarás a menos paradas de metro de lo que dices. Cuando te llamen por teléfono y te preguntan lo que vas a tardar rezas para que la voz que canta las paradas no delate la realidad de tu ubicación. Pero no te preocupes, es algo que todos acabamos haciendo.

 

“De Madrid al cielo”

Nunca has entendido bien su significado pero te encanta como frase. “De Madrid al cielo” acompaña el eslogan de todo madrileño y habitante de la capital.

 

“En Madriz no tenemos acento”

¡Que nadie te diga lo contrario! Los madrileños no tenemos acento. Sí los gallegos, los andaluces, los murcianos, los catalanes… ¡hasta se reconoce a uno de Huelva! Pero en Madrid, nunca.

 

“Somos los más majos porque estamos acostumbrados a tratar con cualquiera”

Es así, en Madrid estamos hechos a recibir gente de cualquier sitio. Por lo que la costumbre, hace la experiencia y moldea nuestro carácter.

 

“No entiendo por qué los guiris prefieren Barcelona”

Ese eterno rival madrileño es siempre Barcelona. No preguntes nunca a un madrileño qué opina de que en el extranjero se conozca antes Barcelona que la capital, porque le harás mucho daño.

 

“Yo es que soy de ciudad”

La eterna respuesta para evitar situaciones campestres a las que cualquier madrileño no está acostumbrado.

 

“Vivo en el centro”

El centro para un madrileño no implica 1 kilómetro céntrico de ciudad, como en cualquier lugar, ya que todo lo que no trascienda los límites de la M30 podría ser considerado “centro”.

 

“¿Dónde vamos? Vale, pero ¿en parada de metro?”

A un madrileño hay que expresarle los lugares en paradas de metro. Ya le puedes decir cualquier calle perdida de la mano de Dios, que si le explicitas el metro más cercano, te sabe decir exactamente lo lejos o cerca que le queda.

 

“Madrid vale más por su gente que por sus monumentos”

Y es que, muchas veces, no nos paramos a valorar que Madrid sea maravillosamente monumental, sino que lo que realmente gusta de ella, es su calidad humana.

 

“Quién necesita playa teniendo Gandía”

Porque, se pongan como se pongan los valencianos, en Gandía en verano es más fácil encontrarte a tu vecino de abajo que en el rellano.