10 extraños trucos para estudiar mejor

Cada vez que llega una época de exámenes, a todos nos surgen las mismas preguntas: ¿cómo voy a aprenderme todo lo que tengo que estudiar? ¿Qué puedo hacer para estudiar más rápido y así terminar antes y quedar con los amigos? Teléfonos inteligentes, coches eléctricos, drones... ¿Pero nadie ha intentado inventar algún truco mágico que pueda ahorrarnos horas de estudio? Es cierto que no te vamos a traer una fascinante herramienta para que no tengas que volver a estudiar, pero con estos trucos conseguirás rendir mucho más a la hora de estudiar:

1. Mientras estudias, utiliza un chicle con un sabor concreto. Vuelve a masticarlo durante el examen y tu memoria se activará. Quizá te parezca algo extraño, pero este tip está apoyado en la teoría conocida como “Memoria dependiente del estado”. Realmente, podríamos aplicar esta tesis a cualquier alimento, pero quizá sea un poco extraño que saques un bocadillo de chorizo en mitad de tu examen.



2. Date pequeñas recompensas. Hay estudios que recomiendan que cada vez que te aprendas un párrafo comas un osito de gominola. Quizá te parezca excesivo, pero es cierto que tener pequeñas motivaciones si te aprendes el temario ayudará a que pongas mucho más interés. Las recompensas pueden ser a corto plazo “Si me aprendo una página, puedo comer un osito de gominola” o a más largo plazo “Cuando me aprenda un tema, salgo a tomar algo”. Tú eliges qué es lo que más te motiva.

estudiar con ositos de gominola

3. Convierte los conceptos en historias o utiliza las reglas mnemotécnicas. Está comprobado que si conviertes el temario en pequeñas historias que podrías relatar a algún amigo te acordarás mejor. Para aquellos nombres o cifras que te resulta imposible aprenderte, puedes utilizar reglas mnemotécnicas o inventarte una canción. Te será mucho más fácil aprendértelo.

regla nmemotécnica

4. Grábate leyendo el temario y reprodúcelo por la noche. Si escuchas de manera pasiva durante la noche, te sorprenderá levantarte recordando conceptos que el día anterior te resultaba imposible memorizar. Esta técnica viene muy bien para situaciones de emergencia. Palabras que no logras recordar o parte del temario que no te ha dado tiempo a estudiar. No esperes milagros, pero algo memorizarás.

escucha pasiva

5. Utiliza un perfume específico para estudiar y póntelo el día del examen. Al igual que ocurre con el gusto, los olores también ayudarán a activar tu memoria.

perfume

6. Evita distracciones. ¿Cuántas veces te ha resultado imposible dejar de mirar el Whatsapp mientras estudiabas? Tener el móvil constantemente con nosotros dificulta mucho la concentración. Para llegar a un estado óptimo de concentración necesitas unos 10 minutos, por lo que cada interrupción implica que tienes que volver a empezar. Si vas a la biblioteca déjate el móvil en casa, desactiva los datos y el Wifi o desconecta temporalmente las redes sociales. Si eres de la época de Tuenti seguro que recordarás la opción de desactivarlo durante un tiempo. Si no te sientes capaz por ti mismo, existen aplicaciones gratuitas que te impedirán acceder a las aplicaciones que tú elijas.



7. Ve vídeos de Youtube o busca maneras más divertidas y amenas de aprender. Tenemos que buscar nuevas formas de absorber información y la visual suele funcionar muy bien. Los humanos recordamos mucho mejor lo que vemos que lo que leemos, así que aprovéchalo. Ver una película sobre el tema de historia que tienes que estudiar puede ayudarte también a recordar mejor la materia.

ver vídeos

8. Haz tú mismo los apuntes. Además, cuánto más atractivos sean, más ganas te darán de enfrentarte a ellos. Eso mismo ocurre con el lugar de estudio. Si tienes la mesa llena de cosas, no propiciará un lugar adecuado de estudio. Haz tus apuntes como si quisieras vender y si puedes acompañarlos de dibujos y mapas visuales, mucho mejor.

apuntes

9. Lee en voz alta. Antes de la existencia de la escritura, los conocimientos se transmitían con el “boca a boca”. Al leer en voz alta utilizarás esta técnica de memoria ancestral.

leer en alto

10. Método Pomodoro. Es uno de los métodos que más ayudan a organizar nuestro tiempo. Es muy sencillo y funciona muy bien. Durante 25 minutos debes estudiar sin ninguna distracción. Esto se conoce como “pomodoro”. Cuando ese tiempo finaliza, puedes descansar durante 5 minutos. Después de cuatro “pomodoros” o 100 minutos de estudio, tendrás un descanso más largo de 15 minutos.



Para terminar, recordarte que cada persona es única y que a cada uno nos funciona mejor un truco. Quizá seas de los que prefieren estudiar en casa o te decantas por una biblioteca. También hay personas que estudian mejor paseando por casa o leyendo el temario en voz alta, mientras que otros lo hacen mejor sentados y escribiendo. Busca cómo te concentras tú mejor.

¡Mucha suerte!