10 cosas que no debes decirle a un estudiante de clásicas

Ante el aluvión de críticas, preguntas insolentes y consejos vacuos que recibimos quienes estudiamos el mundo clásico, es importante establecer una hoja de ruta para saber contestar de forma adecuada a quienes, por desconocimiento, ignorancia o frustración, se dedican a cuestionar el legado de Grecia y Roma. A continuación veremos cuáles y cómo son esa clase de preguntas que, sin duda, nunca deberían llegar a los oídos de un estudiante de clásicas:

1.«¿El latín? ¡Pero si es una lengua muerta!»

¿Quién no ha escuchado esto alguna vez? Pues bien, tenemos una respuesta a la altura: el latín no solo sigue viviendo en las lenguas romances, sino que además lo hace en lenguas como el inglés o el alemán. También es importante en la taxonomía biológica o en la medicina, por no mencionar el legado cultural de destacados autores cuyos textos, escritos en latín, aún no se han traducido en su totalidad. Como afirma Wilfried Stroh (2012: 25), «el latín no se restringe a la Antigüedad: ¡qué poco se ha traducido de los grandes escritores latinos de la Edad Media y Moderna, de Tomás de Aquino, Petrarca, Bocaccio, Erasmo, Melanchthon, Leibniz!».

También cabe mencionar el caso de Finlandia en el año 2006, cuando, tras asumir la presidencia de la Unión Europea, decidió publicar los boletines oficiales en latín con el fin de convertirlo en lengua oficial. Y nadie le podrá reprochar esta decisión después de obtener el mejor puesto en el Informe Pisa sobre educación.

2. «Y lo que estudias, ¿qué salidas tiene?»

Otra pregunta del millón. La gran mayoría —sin recurrir a ningún sofisma— estaremos de acuerdo en que la salida inmediata de los estudios clásicos no es la de una consultoría, una oficina o un bufete de abogados. Parece evidente, por tanto, que los estudios clásicos, per se, conllevan una pasión por la investigación, la educación y la divulgación de conocimiento, y estos ámbitos no son aptos para todos los públicos. Según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el 46,6% de los nuevos matriculados en estudios de grado elige la rama de ciencias sociales y jurídicas, mientras que solo el 9,5% elige la rama de artes y humanidades.

Extraído de: Datos y Cifras del sistema universitario español 2014-2015.

3. «Yo también sé latín: vini, vidi, vinci»

Y «rosa, rosae». Parece que el latín, aunque sea de oídas, siempre deja algún vestigio en las mentes de aquellos que lo menosprecian. Por ello, se hizo necesario escribir un artículo para paliar la cantidad de latinismos mal utilizados por ignorancia y gusto por el esnobismo.

4. «En Grecia está todo roto, tirado por el suelo…»

El gran humorista Miguel Gila se refería de esta manera a Grecia, ejemplificando de forma burlesca la insulsa opinión de muchos.

5. «Hoy en día, sin saber inglés no vas a ninguna parte»

Retomando lo afirmado en el primer apartado, podemos asegurar que el latín no solo es la base de las lenguas romances, sino que además lo es de otras como el alemán o el inglés, idiomas que, según algunos, son mucho más cotizados a nivel internacional —del latín inter (entre) y natio (nación)—. Ahora bien, tal y como afirma Francisco Rodríguez Adrados, presidente de honor de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y miembro de la Real Academia Española, «de los 200 elementos formativos que ofrece el DRAE la proporción de helenismos y latinismos es de aproximadamente un 95 por ciento». Por tanto, aprendamos latín y griego clásico, conozcamos conscientemente nuestra lengua materna y, tras lograrlo, aprendamos cualquier otra lengua. En ese orden.

6. «El bachillerato de humanidades es el más fácil»

Como hemos visto anteriormente, el porcentaje de matriculados en la rama de humanidades no llega ni al 10% del total de matriculados en primer año, mientras que los matriculados en carreras relacionadas con las ciencias sociales y jurídicas constituyen casi el 50% del total de estudiantes matriculados. Si tan fácil resulta el bachillerato de humanidades, ¿por qué la mayoría no lo elige?

7. «Julio César fue un gran emperador»

Para ahorrar explicaciones ante tal afirmación, será mejor que le aconsejemos a nuestro interlocutor que busque «Octavio Augusto primer emperador romano».

Augusto de Prima Porta (Museos Vaticanos).

8.«El latín es una lengua machista y Aristóteles era un misógino»

Si aplicamos términos jurídicos a lo concerniente a la cultura y la lengua, podríamos hablar de efecto retroactivo de las palabras, o lo que es lo mismo, la aplicación de términos actuales para con los acontecimientos que ocurrieron en el pasado. Así pues, siguiendo tales afirmaciones, podríamos hablar de emperadores —o cónsules— de izquierdas o de derechas, o de la situación de España y los españoles en el Imperio Romano. Una absoluta memez.

9. «¿Y para qué quiero estudiar ‘a los griegos y a los romanos’?»

La filósofa Martha Nussbaum asegura en su obra Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, que los estudiantes de humanidades desarrollan tres destrezas intelectuales que no desarrollan los demás estudiantes: el enfoque crítico respecto a las tradiciones culturales y valores heredados; la capacidad de reconocer vínculos con los demás seres humanos, independientemente de la nación a la que pertenezcan y, por último, la capacidad de empatizar, de saber ponerse en la situación de los demás. En el mundo grecolatino está nuestro germen, nuestra cultura, nuestras raíces. Tal y como asegura el arqueólogo y antropólogo Emilio Rodríguez Almeida, «ya no sentimos la cultura clásica como nuestra.Se dice que el griego y el latín son lenguas muertas. ¡Pero si tenemos toda nuestra cultura hecha sobre ellas! ¡Cómo van a ser lenguas muertas! Y, sin embargo, actuamos como si lo fueran».

10. «Deberías estudiar algo más útil, como, qué sé yo, Economía o alguna ingeniería».

Un estudiante de clásicas, en ese preciso momento, estará pensando: «Economía, de οἶκος 'casa' y νόμος 'ley', 'gobierno'; ingeniería, formada a través del término latino ingenium, 'naturaleza', pero también 'invención', de donde nos viene el término ingenio en castellano, cuya quinta acepción en el DLE es la de 'máquina o artificio mecánico'». Y así funcionamos quienes nos dedicamos a esto. Dixi.